El Canal de Panamá podría acelerar su tráfico de buques con gas natural licuado (GNL) tras un arranque mejor de lo esperado en uno de los nuevos negocios que abrió la reciente inauguración del tercer juego de esclusas.

 

La ampliación del canal panameño permite al 88 por ciento de la flota mundial de GNL atravesar una ruta de unos 14.500 kilómetros, que separa las plantas exportadoras del líquido del Golfo de México de Asia, un 40 por ciento menos de lo que supone rodear Sudamérica.

 

En julio, el Maran Gas Apollonia de Royal Dutch Shell se convirtió en el primer buque de gas natural licuado en atravesar la ampliación con destino China, mostrando cómo la ampliación permitirá a los exportadores estadounidenses alcanzar los vitales mercados asiáticos.

 

"Desde entonces, otros 15 buques transitaron la vía y hay cinco reservas más hechas para lo que resta de año", dijo a Reuters el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Jorge Quijano.

 

"Desde la inauguración de las esclusas neopanamax a la fecha, en promedio transitó un buque de GNL) por semana", aseguró Quijano.

 

Para 2017 se espera mejorar este promedio, aunque el funcionario destacó que múltiples factores podrían afectar la demanda, desde los volúmenes disponibles para exportar en Estados Unidos a las decisiones de política nuclear en Japón.

 

"En el largo plazo, con todos los proyectos de exportación en el Golfo de México, esperamos que transiten de 2 a 3 buques de GNL por día", agregó.

 

La revolución del gas de esquisto propició un auge de la producción de gas natural en Estados Unidos, transformando al país de importador a exportador neto. Tras multimillonarias inversiones en terminales de exportación de GNL, Estados Unidos podría extraer en torno a 60 millones de toneladas anuales del combustible para 2019.

 

Hasta la fecha, la mayoría de buques que transitaron por el Canal salieron de la terminal de exportación en Sabine Pass en Luisiana, Estados Unidos, con destino a China, Chile y México.

 

Los exportadores de gas "pueden ofrecer un producto a un precio más competitivo, lo que podría dinamizar la demanda del gas en Latinoamérica", comentó Quijano.