20/10/2019

La actividad en el sector venía en alza a raíz del aumento de las naftas, pero con el incremento del dólar, los equipos aumentaron y sobrevino un parate. 

Los instaladores de equipos de gas natural comprimido también sufrieron los embates del aumento del dólar. Desde la cámara que nuclea a los trabajadores del sector indicaron que las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) marcaron un antes y un después en el año comercial, ya que antes de las mismas tenían un crecimiento de ventas del 30% que venía de la mano de una suba sostenida en el precio de la nafta; pero luego de las elecciones hubo un freno en la actividad, que recién en estos días comienza a dar indicios de volver a funcionar.
Además, en los talleres que se dedican en la ciudad de Rosario a convertir vehículos, aseguran que los precios de los equipos sufrieron un aumento del 25%, pudiendo costar entre 37.000 y 50.000 pesos, un monto elevado para la mayoría de los bolsillos rosarinos.
El presidente de la Cámara de Instaladores de GNC de Rosario, Ricardo Ciavarro, admitió al diario La Capital que la escalada del dólar luego de las resultados en las elecciones primarias derivó en un parate en la actividad, que venía con perspectivas favorables.
“Veníamos bastante bien hasta las PASO, con un crecimiento de entre el 20 y el 30% en las ventas con respecto al trimestre anterior. Entre otras cosas, nos vimos beneficiados con el Plan Ahora 12, que tuvo una rebaja del 29 al 20% en el recargo y, además, pasó de estar habilitado jueves y viernes a estarlo de lunes a lunes”, destacó.
Algo es seguro, a pesar de esas medidas que intentaron reactivar el consumo, tras las PASO los talleres que se encargan de instalar los equipos tuvieron “dos semanas en las que, prácticamente, no hubo ventas por falta de precios. Y los que te daban los precios, ya tomaban el dólar a más de $60. De ahí, hubo un parate”, subrayó Ciavarro.
Si bien el titular de la Cámara de Instaladores asegura que las ventas y colocaciones de equipos de GNC volvieron a moverse en los últimos días, no escapan al 25% de aumento que se le aplicó a casi todo los repuestos y equipos del mercado por la suba del dólar.
“Lo nuestro está ligado al dólar: todo lo que es electrónica, la parte de cilindros de acero importados y los reguladores, que son casi todos de origen italiano. La verdad es que en los últimos días las ventas y la actividad del sector se empezó a recuperar un poquito, pero no estamos tan bien como los meses anteriores a agosto”, afirmó el empresario.

20/10/2019

Un funcionario de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán propone adaptar la flota de coches para que cambien el gasoil por el GNC, porque implica un ahorro del 37% en combustible. 

“Esta crisis por el valor del combustible, torna imperioso producir una modificación profunda en el transporte público de pasajeros y reconvertirlo a GNC”, aseguró el subsecretario de Tránsito y Transporte Operativo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
“Esto no sólo disminuirá el costo operativo en combustible, sino que traerá aparejado una notoria reducción de emisión de ruidos, dióxido de carbono, efecto invernadero y material particulado, mejorando las condiciones de vida”, agregó Romero.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), Jorge Berretta, destacó la propuesta: “Es una idea que puede servir como una ayuda, un grano más de arena en la búsqueda de soluciones integrales al sector, pero para hacer la inversión de cambiar la flota se debe contar con el apoyo del Estado. Se debe tomar una decisión política para realizar una inversión así”.
El empresario recordó que en Buenos Aires está realizándose una prueba piloto, con 20 colectivos que funcionan con GNC. “No es tan sencillo. Necesitamos una solución integral para el transporte. Si se trata en serio, el GNC puede estar entre las medidas integrales. No se pueden retransformar los coches de gasoil. Hay testeos pilotos con coches originales a GNC y andan muy bien. Deben estar los Estados nacional, provincial y municipal aportando líneas de crédito, estructuras que no son tan sencillas. Valoro el interés, porque puede ser una de las soluciones a futuro”, agregó.
De acuerdo a un reporte de Romero, las 400 unidades que prestan servicio en San Miguel de Tucumán consumen 1,4 millones de litros de gasoil por mes, a razón de 130 litros por unidad. Tomando a promedio el litro de Euro-5 a $56,20, equivale a unos $78,9 millones en combustible al mes. “Los cilindros de GNC ahora son de plástico de alta resistencia y se los ubica en el techo. Tienen un peso aproximado de 370 kilos y tienen una capacidad de carga de 856 litros de GNC (aproximadamente 200 metros cúbicos). Cargados sumarían 140 kilos, por lo que el peso total asciende a 510 kilos. El tiempo de recarga varía entre los 12 y 25 minutos y aportan una autonomía de 290 kilómetros, por lo que significaría un ahorro de $29,2 millones”, consideró el funcionario municipal.
En Argentina hay dos empresas que fabrican ómnibus nuevos propulsados a GNC: Agrale y Scania. Las unidades cuestan entre un 25% y un 30% extra del valor de una unidad nueva a gasoil. Actualmente un colectivo con piso “súper bajo” y aire acondicionado cuesta alrededor de $6,5 millones, por lo que una unidad nueva a gas rondaría los $8,1 millones.
“Tanto el Estado provincial como el nacional se deben comprometer a mantener durante una década incentivos fiscales (exención de Ingresos Brutos, IVA, Impuesto a la Salud, Patentes); que las cargas impositivas al GNC para el transporte público no superen el 20% de las correspondientes al gasoil; que se cree un fondo fiduciario por diez años para financiar las reconversiones del transporte público de pasajeros, y una vez que se implementen estas medidas habrá que avanzar para la reconversión completa de su flota”, consideró Romero.
Agregó que la experiencia de colectivos que utilicen biodiesel como alternativa no prosperó, porque el precio se equiparó con el gasoil. La posibilidad de colectivos eléctricos tiene como contraparte el valor: más de $20 millones.

20/10/2019

En su planta de San Pablo, Scania producirá camiones, autobuses y motores para vehículos pesados. 

Aunque se estima que el valor de los camiones a gas supera en 30% al de los vehículos a diésel, y que sus costos de mantenimiento son 20% más altos, el interés de las empresas en ellos aumenta ante los esfuerzos para reducir las emisiones de carbono.
La fábrica de Scania en el estado de San Pablo producirá camiones, autobuses y motores para vehículos pesados que funcionan tanto gas natural vehicular como metano.
El director comercial de Scania en Brasil, Silvio Munhoz, dijo durante un evento realizado por la asociación de la industria Firjan en Río de Janeiro, que la empresa comenzó con los estudios para desarrollar camiones que funcionan con GNL.
Según el secretario de Desarrollo Económico de Río de Janeiro, Lucas Tristão, Brasil podría aprovechar este mercado, ya que China tiene una flota de 4.000 camiones alimentados con GNV y Estados Unidos posee 2.000 camiones de este tipo.
A nivel nacional, el desarrollo de este mercado todavía se considera un gran desafío, debido a la falta de estaciones de servicio para vehículos más pesados, que requieren más espacio y más puntos de suministro. La infraestructura para camiones a gas está mucho mejor desarrollada en los Estados Unidos, donde hay alrededor de 1.680 estaciones que suministran GNV y otras 144 que sirven GNL. En Europa hay 3.631 estaciones de GNV y 201 estaciones de GNL.
Sin embargo, este es un mercado relativamente nuevo a nivel mundial y los obstáculos mencionados para el desarrollo de camiones a gas aún se mantienen.
La firma brasilera Morada Logística probó camiones que pueden funcionar tanto con gas natural como con diésel y, según su director general, Andre Leopoldo, aunque tienen ciertas ventajas, como mejor potencia del motor en comparación con los camiones que consumen etanol, todavía es pronto para saber si dichos vehículos pueden usarse en todas las operaciones de transporte por carretera.

20/10/2019

Es para las estaciones de carga de gas natural comprimido que compran el fluido a través de las distribuidoras.  

El Gobierno Nacional dispuso, al igual que con los combustibles líquidos, postergar la suba de la tarifa de octubre hasta el año próximo. La decisión fue comunicada por el secretario de Energía de la Nación, Gustavo Lopetegui.
“El aumento de octubre no lo vamos a hacer y se va a hacer en diciembre la audiencia pública para aplicarlo recién en enero”, detalló el funcionario.
“Hay dos componentes para la tarifa: el dólar y el precio del gas. Hay una diferencia en el dólar pero algo va a compensarse con el precio del gas” por lo que “el precio del gas en teoría debería bajar. Está a 4,55 dólares -por millón de BTU- y el precio del dólar estaba fijado a 41 pesos, y ahí sí hay diferencia”, aseguró Lopetegui y adelantó que el costo de la postergación será absorbido por el Estado Nacional, que desembolsará una compensación extra a las gasíferas.
Hace unos días, el ex Secretario de Energía y actual presidente dell Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, Jorge Lapeña, expresó a través de un comunicado que “el congelamiento de 90 días sobre la nafta y el gasoil no cumplirán su objetivo social y económico perseguido si no se extiende la medida a otros combustibles durante el mismo lapso como el GNC, el gas residencial y el gas para la generación eléctrica”.
Respecto al GNC, el documento sostiene que “al tratarse de un segmento desregulado pondrá en riesgo la proporcionalidad con la realidad económica perjudicando un importante universo de trabajadores (taxis, remises y fletes urbanos) y usuarios de dicho combustible en general”.

20/09/2019

La normativa fue oficializada en el Boletín Oficial, con la firma y aprobación de los titulares de este ámbito. 

Mediante la resolución 522/2019 del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) determinó el sistema de adecuación de multas para el GNC. La normativa fue oficializada en el Boletín Oficial, con la firma y aprobación de los titulares de este ámbito Daniel Alberto Perrone, Griselda Lambertini y Mauricio Ezequiel Roitman.
La metodología para la adecuación y actualización anual de la escala de multas aplicables a los sujetos de GNC, se efectuará aplicando la variación resultante del precio promedio anual del GNC año a año, durante el período en análisis. En tanto, la aplicación será por un plazo de 30 días corridos a contar desde su publicación, para que se efectúen formalmente sus comentarios y observaciones.
En este contexto, a octubre de 2018 el resultante de la adecuación y actualización de la escala de las multas aplicables a los sujetos del Sistema de GNC, arroja un mínimo de $11.399 y máximo de $1.139.924. La metodología indicada será aplicable a los procedimientos sancionatorios y en todos aquellos que establezcan valores que difieran de aquellos que se obtendrían aplicando la forma establecida.
De esta manera, la Gerencia de Gas Natural Comprimido y la Gerencia de Asuntos Legales solicitaron la intervención de la Gerencia de Desempeño y Economía con el objetivo de que analizara las variaciones económicas que operaron en la industria del GNC, para evaluar la adecuación de los montos de las multas aplicadas por el ENARGAS y establecer el mecanismo de actualización para favorecer a la eficacia de la sanción.
“En dicho Informe se especificó el período a partir del cual dicha unidad organizativa debía efectuar el cálculo correspondiente, a la vez que se le requirió efectuar un paralelismo entre tales variaciones económicas y la evolución de los montos dispuestos para la aplicación de las multas en cuestión, desde las fechas indicadas a la actualidad”, manifiesta el texto oficial en sus considerandos.
En este aspecto, según establece la medida, los sujetos de GNC involucrados son los productores de equipos completos; centros de revisión periódica de cilindros; fabricantes e importadores de equipos y partes; talleres de montaje; los responsables técnicos respectivos y estaciones de carga de GNC.
Así, quedan excluidos los organismos de certificación por poseer un régimen específico que resulta aplicable a los procedimientos administrativos sancionatorios que se sigan por infracciones verificadas en el ámbito del GNC o GNL vehicular. Estos organismos tienen mayor exigencia que los demás, como consecuencia de las implicancias de su actividad y el conocimiento especializado que requieren para su ejercicio.