20/06/2018

En mayo se incrementaron en un 60% las conversiones de vehículos, respecto a igual mes del año pasado. La brecha entre los combustibles líquidos y el GNC en muchas localidades llega hasta los $20. 

Con el último aumento que sufrieron las naftas, la brecha entre los combustibles líquidos y el GNC alcanzó su máxima amplitud desde 2016, cuando el Ministerio de Energía actualizó las tarifas de gas provocando la suba del 60% en el metro cúbico.
La disparidad entre ambos combustibles es formidable: 16 pesos en promedio con la nafta súper, y 21 pesos con la premium.
Esta situación impulsó que en mayo, previo al último incremento de precios, las conversiones se incrementaran en un 60% respecto al mismo mes del año anterior, de acuerdo a lo informado por el Ente Nacional Regulador del Gas.
Los propietarios de estaciones de carga confían en que este incremento en las conversiones se replique en las bocas de expendio. Además, a diferencia de lo que ocurre con los combustibles líquidos, el precio del GNC es previsible.
Desde la cámara que nuclea a los expendedores, expresaron que funcionarios del Ministerio de Energía les ratificaron que la provisión del fluido será suficiente, por lo que este año no habrá inconvenientes en el abastecimiento del combustible.