20/04/2018

A pesar del aumento en el valor del metro cúbico, que empezó a regir el pasado 1 de abril en todo el país, el sector del GNC sigue sonriendo. Y no es para menos: tras la crisis de 2016 que afectó a la industria, las conversiones siguen en aumento. 

Luego de la crisis que vivió el sector en 2016, cuando se produjo un fuerte aumento en el precio del GNC por la quita de los subsidios nacionales dispuestos por el Ministerio de Energía, los talleres de conversión de vehículos a gas natural comprimido volvieron a trabajar como en sus mejores épocas.
Según los últimos datos del Ente Nacional Regulador de Gas, las conversiones crecieron un 32% interanual. En marzo fueron 11.326 autos los convertidos a GNC, frente a 8.413 del mismo mes del año pasado. Por lo que el primer trimestre de 2018 tuvo un 32% más de conversiones que en el mismo período de 2017.
La ampliación de la brecha entre el precio del GNC y de los combustibles líquidos contribuye al buen momento del GNC. A pesar del incremento de un 15% promedio que se vio en los surtidores a partir del 1 de abril, la diferencia entre el GNC y las naftas es de un 50%.
Por la gran demanda, los equipos de GNC sufrieron un incremento este año. La suba llegó luego de casi dos años en los que, en un contexto adverso y a pesar de que la inflación alcanzó el 25%, prácticamente no hubo modificaciones de precios.
El aumento es del orden del 12% (varía según la marcas y la complejidad) y, básicamente, se explica por la suba del valor de los tubos de acero.