La aplicación de un pago complementario desde este mes en la factura de consumo de gas natural vehicular (GNV) puso en pie de guerra a las estaciones de carga contra la distribuidora peruana de gas natural de Lima y Callao, Cálidda. 

La Asociación de Grifos y Estaciones de Servicios del Perú (Agesp) asegura que Cálidda incorporó en las facturas un “derecho de conexión complementario” al derecho de conexión que los expendedores de GNV abonan cuando solicitan el servicio. 

Cálidda comenzó a aplicar el pago acogiéndose a una resolución del Ministerio de Energía que señala que en caso de un incremento de 15% en la capacidad utilizada, las empresas distribuidoras de gas natural pueden cobrar la diferencia del derecho de conexión inicialmente asignado en el contrato de suministro y el nuevo derecho de conexión determinado. 

Para la distribuidora la norma es necesaria. “De lo contrario, podrían generarse incentivos perversos para que los usuarios declaren capacidades de suministro ínfimas con el fin de pagar un derecho de conexión menor y luego realizar grandes consumos de gas natural, obteniendo un beneficio ilícito al usuario”, explicó la compañía. 

El derecho de conexión complementario se aplicará a las estaciones de carga que operan desde el 2010. De este universo, al menos el 40% de grifos recibió las notificaciones por exceso de capacidad.

El Ministerio de Energía reconoció que en muchos de los contratos Cálidda no procedió a establecer la capacidad contratada. Sin embargo, el regulador descartó que la norma pudiera incidir en un alza del combustible. 

“Es un cobro que no refleja un sustento técnico”, sostienen desde Agesp y aseguran que el costo de conexión debería ser proporcional al de instalación y no al volumen.

Advirtieron, además, que el pago generaría sobrecostos que podrían devenir en un aumento del precio del GNV para los consumidores finales.