20/05/2018

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, tomó una iniciativa del senador Julio Cobos y dijo que le dará impulso. Buscan declarar al combustible envasado como servicio público y fijar mecanismos de trazabilidad.  

Mientras las tarifas de los servicios públicos están en el centro de la agenda pública, senadores del oficialismo le presentaron al ministro de Energía, Juan José Aranguren, un proyecto de ley para garantizar que la garrafa de gas se venda al precio oficial en todo el país.
Los senadores radicales Julio Cobos (Mendoza), Ángel Rozas (Chaco) y Luis Petcoff Naidenoff (Formosa); y los del Pro Humberto Schiavoni (Misiones) y Néstor Braillard Poccard (Corrientes) se reunieron con Aranguren y le presentaron un proyecto de ley, desarrollado por Cobos, que propone que la garrafa de gas sea declarada “servicio público” y que YPF tenga la obligación de garantizar su distribución en todo el país al precio oficial.
Cobos presentó su proyecto de ley en soledad; pero con el correr de los días sumó voluntades. Las procedencias de los senadores oficialistas que se plegaron a su iniciativa es significativa: en el noreste argentino, la llegada del gas de red es mínima y la mayoría del fluido se consume en garrafas.
El borrador que los senadores le acercaron a Aranguren dispone declarar a la industria del Gas Licuado de Petróleo como un “servicio público”, lo que le daría al Estado mayor potestad de intervención para asegurar el abastecimiento. También, propone que la administración nacional venda GLP a consumidores finales al precio oficial en estaciones de servicio de YPF y obliga al Ejecutivo a garantizar, “por sí o a través de YPF”, la distribución a precios justos de las garrafas.
Aranguren fue receptivo, aseguraron desde el entorno de Cobos. “Fue una buena reunión”, remarcaron. El Ministro de Energía pidió tiempo para analizar el proyecto y enviarlo él mismo al Congreso con modificaciones.
Los radicales insistieron, y mucho, para reunirse con el ministro. Lo veían reacio a avanzar con mayores controles sobre la garrafa de GLP, combustible que usan unos 3,5 millones de personas que no acceden a la red de gas natural.
El ministro, no obstante, pidió excluir a YPF del asunto, argumentando que obligar a la empresa de capitales mixtos a brindar este servicio público afectaría el precio de sus acciones.
Además, reflotó una idea que circula en el Ministerio de Energía desde hace unos meses: agregar un chip a las garrafas de gas que permita su trazabilidad. De esta manera, podría saberse el destino de cada envase y sería más fácil constatar su precio de venta.
Esto último no es menor. La garrafa de gas tiene un precio máximo de referencia. La de 10 kilos no puede venderse a más de $216. Según la normativa, solo podrían venderse más caras las garrafas que se envíen a domicilio. Pero esto no se cumple.

Muchos precios

El precio máximo oficial de la garrafa aumentó 16,75% a partir del 1° de abril y encadenó una suba acumulada del 60% en un año. La de 10 kilos pasó a $216 finales; la de 12 kilos, a $260 y la de 15 kilos, a $324.
A su vez, ocho de cada diez hogares que usan garrafa reciben subsidios del Estado. Mediante el Programa Hogar, la ANSES deposita cada mes un monto de dinero para cubrir parte del precio oficial del combustible. La suma varía en función a la zona geográfica y la época del año.
Sin embargo, los 2,8 millones de hogares subsidiados pagarán el combustible un 64% más caro. Desde diciembre de 2017, el Gobierno depositaba $146 por cada garrafa de 10 kilos de $185, por lo que cada familia abonaba $39. Desde abril, el subsidio se elevó en cuatro pesos, de 146 a 152, pero la garrafa subió 31 pesos. La familia debe aportar ahora 64 pesos por cada tubo de 10 kilos, o sea, un 64% más. Hace un año, la garrafa social que ahora sale 64 pesos costaba 20. Todo esto, si las familias consiguen garrafas al precio oficial.
En una estación de servicio de Villa Elisa, en La Plata, la garrafa de 10 kilos cuesta 280 pesos y tiene un sobreprecio del 30 por ciento. En Florencio Varela, los consumidores denuncian que el envase de 10 kilos cuesta entre 280 y 350 pesos. En Neuquén, el precio también ronda los 280 pesos. En Corrientes y Misiones se llegaron a relevar precios de 400 pesos por garrafa.
A la hora de llevar a cabo los controles, los funcionarios no definen responsabilidades. La Dirección de Defensa del Consumidor responde que le compete al Enargas, que depende del Ministerio de Energía, fiscalizar que los precios oficiales se cumplan, por tratarse de un servicio regulado. Pero Aranguren le devuelve la pelota a la Secretaría de Comercio. “Sé que algunos dicen que no se consigue (al precio oficial) porque se requiere una mejor fiscalización, particularmente en el invierno, y esto requiere de un esfuerzo conjunto con la Secretaría de Comercio Interior”, dijo el ministro el pasado 29 de marzo, al oficializar los últimos aumentos en el gas natural.

20/04/2018

El Gobierno de Tierra del Fuego informó que en estos últimos dos años de gestión pasó de aportar el 37% del valor por kilo de gas envasado al 73%, permitiendo que el vecino mantenga el mismo precio del servicio en las zonas que aún no se conectaron a la red de gas natural.
Por iniciativa de la gobernadora Rosana Bertone, la provincia absorbe los aumentos en el precio del gas envasado para que el beneficiario del subsidio continúe abonando $1,60 por kilo de gas, al igual que en el año 2013.
El costo del GLP se abona con recursos, en su mayoría, de la provincia, a lo que se suma lo aportado por el Gobierno Nacional y lo abonado por el beneficiario. Actualmente, ese costo final por kilo de gas es cubierto en un 73% por el Gobierno provincial y en un 21% por el Gobierno nacional.
En el año 2015, con 5500 familias subsidiadas, la provincia aportó casi 60 millones de pesos para el subsidio al gas envasado. En 2017 ese costo se elevó a 400 millones de pesos, permitiendo a 6500 familias seguir pagando el gas sin aumento.
Al respecto, la secretaria de Contrataciones del Ministerio de Economía, Araceli Oviedo, señaló que “es una decisión política de la Gobernadora mantener el precio del gas envasado para los beneficiarios del subsidio”, y agregó que “por las condiciones de nuestra provincia el gas no es un servicio del que uno puede prescindir y por esto afrontamos ese costo para que todos puedan acceder”.
Tras recordar que en los últimos dos años el costo de este subsidio para la provincia aumentó más de un 550%, Oviedo resaltó que “si ese precio debiera pagarlo el usuario, hay muchas familias que no podrían hacerlo y por este motivo trabajamos para sostener el precio para el usuario y afrontar los aumentos desde el Gobierno provincial”.

20/04/2018

El Gobierno Nacional autorizó a las distribuidoras de gas licuado de petróleo en garrafas a aplicar un incremento del 16,7% para el tubo de 10 kilos, que ahora llegará a las familias a un precio final de $216, tras acumular un alza del 61,3% en un año. En el caso de las garrafas de 12 y 15 kilos, los nuevos precios finales son $259 y $324.
Los precios están regulados por la ley 26.020, que establece el marco regulatorio para la industria y comercialización del GLP, y tiene como objetivo “asegurar el suministro regular, confiable y económico de GLP a sectores sociales residenciales de escasos recursos que no cuenten con servicio de gas natural por redes”.
El aumento fue autorizado a través de la disposición 5/2018 publicada en el Boletín Oficial con la firma de Marcos Porteau, subsecretario de Exploración y Producción de la Secretaría de Recursos Hidrocarburíferos.
El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, explicó en conferencia de prensa que 8,1 millones de hogares en la Argentina tienen inyección de gas por red y 5,3 millones aún son abastecidos con garrafas de GLP. De estos, unos 2,7 millones son beneficiarios del Programa Hogar.
Este incremento golpeará a las zonas del Gran Buenos Aires o Gran Córdoba en las que todavía no hay red de gas natural y a las provincias como Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, en las que tampoco hay ése servicio.
En la disposición, el Gobierno asegura que el objetivo planteado por el ministro de Energía y Minería es modificar gradual y progresivamente los precios asociados a la producción y comercialización de GLP hasta alcanzar los valores que normalmente aplica el mercado.

20/04/2018

La Agrupación de Fraccionadores de Gas (A. F. Gas) informó el lamentable fallecimiento de Domingo Marchetta, el pasado 27 de marzo.
Marchetta fue miembro fundador de la agrupación que nuclea a los fraccionadores de gas licuado de petróleo.
En 1964 fundó la empresa fraccionadora Oeste Gas S.A., ubicada en la provincia de Mendoza, de la que estuvo al frente hasta sus últimos días.
“Domingo fue pionero en este negocio, un amigo y un luchador en defensa del sector”, expresó Jorge Neagoe, apoderado de A. F. Gas.

20/04/2018

El Ministerio de Energía presentó un proyecto de resolución que aprueba la utilización de garrafas plásticas, construidas con un material compuesto de polímeros y fibra de vidrio, con capacidades de 10, 12 y 15 kilos. 

El gobierno puso en marcha una consulta pública para autorizar la fabricación de garrafas de fibra de vidrio que, aseguran, son más seguras y pesan la mitad que las de metal y, al ser transparentes, los consumidores podrán evitar ser estafados ante un menor rellenado de los envases.
En su propuesta, el Ministerio afirma que “actualmente, los envases de material compuesto para contener gases licuados son de uso generalizado en innumerables países en condiciones óptimas de seguridad”, por lo cual hay un gran desarrollo tecnológico respecto de este nuevo tipo de garrafas.
A través de la web, www.argentina.gob.ar/consulta-publica-4, los interesados podrán realizar sugerencias y observaciones sobre el tema antes del 16 de abril de 2018, a fin de que las mismas puedan ser analizadas y contempladas en forma previa a la publicación de la resolución que oficializaría el ingreso al mercado de estas nuevas garrafas.
Si bien el gobierno impulsa la ampliación de la red de gas domiciliaria en todo el país con la construcción de cuatro gasoductos troncales -el cordillerano, el de la Costa Atlántica, el del NEA y el Centro 2 (Santa Fe) -, aducen que en un futuro no se llegaría a cubrir todo el territorio por lo que seguirá siendo necesario el uso del GLP.
Según se informó, la consulta pública no es un requisito legal para evitar eventuales impugnaciones judiciales sino que representa un mecanismo transparente que tiene un antecedente en ocasión de la convocatoria para el mercado a término de energías renovables.

Ventajas

La principal ventaja de estas garrafas es que son translúcidas, de modo que se puede advertir cuánto queda de gas y, además, no hay manera de que engañen al usuario con relleno de arena y demás, como ocurre.
Otro beneficio es que pesan menos: una de chapa que contiene 10 kilos de gas licuado pesa 11 kilos, con lo cual son 21. La de plástico pesa cinco y medio. Cinco kilos menos en el global son significativos.
Y otro punto a favor, no menor, es que no explotan. Ante un incendio, se desintegran y se consumen, mientras que las de chapa revientan por la presión que levanta el calor.

Fabricación nacional

“Esta es la garrafa del siglo 21, estamos encaminados porque vemos la decisión política de innovar”, dijo Roberto Forelli, de Special Gas al programa De Mañana de Radio Mitre.
La fábrica está ubicada en el Gran Córdoba, en Capdevilla al 12500, y cuenta con 70 empleados. Invirtió en 2015 más de 25 millones de pesos y, desde entonces, está a la espera de la homologación del Ministerio de Energía. Es, por el momento, la primera fábrica del país que podría empezar a producir, a razón de ocho mil garrafas mensuales de 10 kilos.
En una primera etapa, serían para consumo propio, ya que Special Gas es un jugador fuerte en el mercado del fraccionamiento y envasado de gas tradicional.
Se calcula que hay 20 millones de garrafas de chapa en funcionamiento. Las de plástico convivirían con las tradicionales. El costo es similar: entre 50 y 60 dólares, tanto las de chapa como las de plástico.
La vida útil de la garrafa de material compuesto es de 25 años, sin mantenimiento.