20/03/2018

Lo aseguró el ex Vicepresidente y actual senador Julio Cobos, quien trabaja en un proyecto de ley para que el GLP sea considerado un servicio público. 

Nuestro país tiene una extensa red de gas natural, que, sin embargo no llega a todos las localidades ni a todas las personas. Por tal motivo, la demanda social de garrafas de gas es muy grande y prioritaria para satisfacer las necesidades básicas de cientos de familias. “Frente a la demanda de este servicio esencial, la respuesta que hoy brinda el Estado resulta inequitativa para un vasto sector de la población”, asegura el senador por Cambiemos y ex Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.
La ley 26.020 del año 2005 declara al Gas Licuado de Petróleo como de Interés Público y no como un Servicio Público, como sí lo es la distribución de gas por redes. “La diferencia entre una y otra categoría es fundamental, porque el servicio público permite al Estado regular el valor de la tarifa y no simplemente establecer un precio de referencia como ocurre hoy con la garrafa y que en rigor de verdad, el mercado no respeta. Esto a todas luces es una injusticia que perjudica principalmente a los sectores más vulnerables, más desprotegidos y de menores ingresos”, afirma.
Desde hace tiempo el senador trabaja en una ley destinada a corregir esta situación que afecta directamente a millones de personas que habitan nuestro país. Para Cobos resulta arbitrario que aquellos ciudadanos que viven en localidades muy frías y sin acceso al servicio público de red de gas, carezcan de la misma protección legal con la que cuentan los habitantes de ciudades con mejor infraestructura e ingresos.
Hoy se da esa contradicción que los sectores sociales más vulnerables son los que tienen que pagar el gas más caro. “Esta situación desfavorable para algo más de 16 millones de usuarios de garrafas de gas, se agrava –asegura- por los abusos que cometen algunas empresas proveedoras que no respetan el precio de referencia. Decimos un Estado presente porque con esta iniciativa establecemos que YPF -empresa estatal- venda la garrafa a precio regulado y uniforme en todo el país y así actúe como facilitador de una distribución más equitativa y justa del producto”.
Para Cobos es un error dejar al mercado lo que el Estado debe garantizar y procurar, velando siempre por la igualdad y bienestar de toda la sociedad. “Contamos con el apoyo y el aval de asociaciones de defensa al consumidor y defensorías del pueblo de diferentes partes del país. Por eso pedimos que el Congreso de la Nación discuta, enriquezca y sancione esta iniciativa y así lograr igualar los derechos y permitir que millones de argentinos accedan a una garrafa de gas con una tarifa justa y uniforme en todo el territorio nacional”, dice.