20/09/2018

La empresa TGN evalúa un proyecto para construir un gasoducto troncal desde Neuquén hasta San Nicolás, que demandaría una inversión de US$ 1200 millones. 

El Gobierno Nacional analiza la construcción de un nuevo gasoducto troncal entre la cuenca Neuquina y el gran Rosario. El objetivo es ampliar la capacidad de transporte para traer gas desde Vaca Muerta. El proyecto fue presentado informalmente en el Enargas por Transportadora Gas del Norte (TGN), controlada por el grupo Techint.
El Ministerio de Energía le asignó un rol estratégico a la obra, por lo que quiere impulsar su construcción y evalúa distintas alternativas de financiamiento para llevar adelante el tendido que requiere una inversión de US$ 1200 millones.
La capacidad de transporte disponible de los gasoductos Neuba I y II y del gasoducto Centro-Oeste es de unos 8 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/día) de gas. Tecpetrol, la petrolera de Techint, produce hoy cerca de 9 MMm3/día de shale gas en Fortín de Piedra, el campo que explota en Vaca Muerta. El CEO de Techint, Paolo Rocca, precisó que Tecpetrol producirá 17 MMm3/día en diciembre de este año y prevé alcanzar los 22 MMm3/día a fines de 2019. La capacidad de transporte para evacuar esa oferta adicional de gas desde Vaca Muerta hacia los centros de consumo es limitada y lo será aún más a mediano plazo si se concreta la puesta en producción de proyectos de otras compañías, como YPF, Pan American Energy (PAE), Pluspetrol y ExxonMobil, entre otras. La construcción de un gasoducto troncal de este porte demandará, al menos, 36 meses de ejecución. Por esta razón, el Gobierno quiere impulsar este año el lanzamiento del proyecto.
Según publicó Econojournal, una de las alternativas que se baraja es construir el caño con fondos de las petroleras bajo el esquema de un gasoducto de productores, a fin de que las empresas con inversiones en Vaca Muerta se aseguren la capacidad de transporte necesaria para evacuar su producción a futuro desde campos no convencionales.
Desde lo técnico, el proyecto contempla el tendido de un caño de entre 30 y 36 pulgadas desde Neuquén hasta San Nicolás, a pocos kilómetros de Rosario. Una segunda opción prevé que el caño vaya hacia Bahía Blanca para favorecer a futuro la exportación de gas desde una terminal licuefactora de gas natural licuado (GNL). Se estima que el gasoducto troncal podría transportar cerca de 25 MMm3/día de gas.