20/08/2018

El Ente Nacional Regulador del Gas exhortó a las distribuidoras a renegociar los contratos de abastecimiento vigentes con las petroleras, dejando sin efecto el acuerdo firmado entre productores y el ex ministro Aranguren, en noviembre del año pasado. 

El Gobierno busca renegociar los contratos de abastecimiento de gas entre petroleras y distribuidoras tras la devaluación del peso, dejando sin efecto el acuerdo entre productores y distribuidoras de gas, rubricado el 30 de noviembre pasado, que fijaba los precios de venta del gas y los volúmenes entregados por cada petrolera para 2018 y 2019. Según ese esquema, el precio del gas en boca de pozo debía saltar a US$ 5,19 por millón de BTU en octubre próximo y trepar hasta los 6 dólares en el mismo mes de 2019.
La apuesta del Gobierno es que, como consecuencia del incremento de la oferta de gas (aún exiguo, dado que creció un 4% en mayo con relación al mismo mes del año anterior), el precio del gas en boca de pozo se negocie a la baja. La sobreoferta de gas en verano traccionaría hacia un menor precio de venta de gas durante los meses de calor que terminará redundando en un descenso del precio promedio de venta del gas durante todo el año. Según ese razonamiento, ya no será necesario llegar a un valor de US$ 5,19 como el que había trazado Aranguren para octubre de este año. La meta es que el precio del gas para el segmento de distribución se mantenga en torno a los 4,50 dólares.
El gobierno quiere que los nuevos contratos se negocien en agosto para presentarlos en las audiencias públicas que se realizarán durante la primera quincena de septiembre.