En una publicación de la Asociación de Distribuidoras de Gas de la República Argentina (Adigas), la Transportadora de Gas del Norte y la Transportadora de Gas del Sur, señalaron que la actualización tarifaria "es justa y razonable" porque "las tarifas son un recurso genuino que permite a las empresas afrontar las inversiones, gastos de operación y mantenimiento de sus redes, su seguridad y expansión" y agregaron que "en los últimos 17 años no se actualizaron acorde a los incrementos de costos sufridos".

 

Además, sostuvieron que "más de 5.200.000 hogares argentinos esperan la extensión de las redes de gas", y reconocieron que "hoy quienes compran garrafas son los más perjudicados".

 

Según las distribuidoras, es "necesario seguir invirtiendo para expandir los gasoductos y las redes llegando con el gas natural a más familias, comercios e industrias y continuar mejorando la calidad de servicio".

 

Al sostener que el consumo ineficiente afecta a un recurso no renovable, afirmaron que "los subsidios pueden llegar a quienes lo necesitan: más de 1.500.000 hogares cuentan con tarifa social".

 

En tanto, en otra solicitada, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos se pregunta "por qué la Argentina necesita precios de gas más razonables" y responde que para "superar el déficit de gas natural que hoy tiene la Argentina es necesario un horizonte de precios que priorice la producción local por sobre la importación".

 

"Hoy importamos un 30% del gas que consumimos, que además de ser más caro que el gas producido en la Argentina, no genera empleos, ni inversiones productivas, ni ingresos para las provincias", indica la entidad.

 

Según la misma, "el nuevo esquema de precios propuesto para el gas en boca de pozo es más bajo que el gas importado y permitirá aumentar la producción y el empleo, con más inversiones y más desarrollo".