Comenzó a regir el 1 de abril pasado y es para los consumos de usuarios residenciales, comerciales e industriales del área metropolitana.

 

A través de la Resolución 4369/2017, el Enargas difundió las tarifas que entraron en vigencia.

Los clientes residenciales que consumen hasta 500 metros cúbicos mensuales (R1) en la ciudad de Buenos Aires pagarán un cargo fijo de $58,75 y por metro cúbico de consumo $0,96; en tanto que en la provincia de Buenos Aries esos valores son de $58,99 y $0,99 respectivamente.

Para el caso de los R2i, que consumen de 501 a 650 metros cúbicos, los precios son para CABA $62,10 de cargo fijo y $0,96 por metro cúbico de consumo, en tanto que en provincia son $62,34 y $0,99. Para los R2ii, cuyo consumo va de 651 a 800 metros, para CABA el cargo fijo es de $71,01 y por metro cúbico $1,15; y en provincia, $71,27 y $ 1,18.

Los R2iii, con un uso de 800 a 1.000 m3, pagarán en CABA un cargo fijo de $80,30 y por metro $1,23; y en provincia, $80,57 y $1,27.

Los usuarios R3i, que consumen entre 1.001 y 1.250 m3, pagarán en CABA $104,65 de cargo fijo y $1,48 por metro cúbico; y en provincia $104,93 y $1,53.

En el caso de los R3ii, que utilizan de 1.251 a 1.500 m3, en CABA el cargo fijo es de $121,39 y por metro $1,48;  y en provincia $121,67 y $1,53.

La categoría más alta de residenciales, los R4, con un gasto superior a 1.801 m3, en CABA el cargo fijo es de $ 263,06 y el precio por metro $1,88; y en provincia $263,39 y $1,94.

Por su parte, los usuarios comerciales, P1 y P2, pagarán en CABA $148,36 por cargo fijo, y por consumo $0,63 hasta 1.000 m3; $0,60 de 1.001 a 9.000 m3; y $0,57 cuando superen ese tope. En provincia de Buenos Aires esos valores son $148,65; $0,64; $0,62 y $0,58, respectivamente.

En tanto, los usuarios industriales P3, tendrán que pagar en CABA $560,81 de cargo fijo, y por consumo $0,80 hasta 1.000 m3; $0,74 de 1.001 a 9.000 m3; y $0,69 por encima de ese valor.

Para los de provincia esos precios son de $561,11; $0,89; $0,83 y $0,77, respectivamente.

 

El llamado a licitación para la adquisición y el transporte de cañerías para los gasoductos Regional Centro II, Cordillerano y de la Costa, tuvo la presentación de cuatro oferentes, según informó el ministerio de Energía. 

 

Las empresas interesadas fueron M. Royo S.A., Sinopec International Petroleum Service, SIAT S.A., y Siderca S.A. en la licitación correspondiente a la “Ampliación del Sistema de Transporte y Distribución de Gas Natural”. 

El Ministerio informó que ahora una comisión evaluadora analizará las presentaciones y en los próximos días tendrá lugar la apertura de las ofertas. 

La licitación se realizó a través del sistema Contrat.Ar creado en 2016, que funciona a través de un expediente electrónico de acceso público. 

Según la licitación, al Gasoducto Regional Centro se le añadirá un nuevo sistema de abastecimiento, denominado Gasoducto Regional Centro II, que permitirá aumentar el suministro de gas a ciudades santafesinas y sumará 34.000 usuarios al servicio. 

Esta obra tiene un presupuesto de 1.300 millones de pesos y el plazo estimado de ejecución es de 12 meses a partir del inicio de las obras. 

Los gasoductos de la Costa y Tandil - Mar del Plata, que llegan a 30 localidades bonaerenses, verán aumentadas con esta licitación su capacidad de transporte para una demanda proyectada de 84.500 usuarios adicionales. 

La obra tiene un presupuesto de 1.078 millones de pesos y el plazo estimado de ejecución es también de un año a partir del inicio de las obras. 

La licitación del gasoducto Cordillerano - Patagónico, que abastece con gas natural a 25 localidades de las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, tiene una presupuesto de 1.700 millones de pesos, con el mismo plazo de ejecución que los anteriores.

La petrolera elaboró un informe con las proyecciones de la actividad según el sendero esperado de precios del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte.

 

El informe forma parte de la documentación que la petrolera y mayor gasífera del país presentó en la Audiencia Pública, realizada el 16 de septiembre pasado, para analizar el esquema de precios para el gas, y el análisis de los costos para la producción de este insumo básico de la matriz energética nacional.

 

Según las estimaciones realizadas por los técnicos de YPF, en función de diferentes variables, las nuevas tarifas de gas propuestas, con un sendero que parte de 5,5 dólares el millón de BTU para 2016 hasta llegar a US$ 7 entre 2019 y 2020, permitirán continuar con el desarrollo de los recursos de gas de Vaca Muerta, entre otros.

 

En dicho análisis, se destaca que "la ecuación general de precios para las petroleras está cercana a los US$ 6,78 MBTU promedio que costará el gas residencial proyectado para octubre de 2019, según el plan del Gobierno".

 

Además, comunicó YPF que "las condiciones de producción mejorarán porque otras alternativas de gas son menos costosas y colaborarán para alcanzar un precio promedio más alineado con las nuevas tarifas".

 

Según el estudio, la producción de gas natural de YPF pasó de un pico de 47 millones de metros cúbicos/día en 2008 a un mínimo de 33 Mm3/d en 2012, luego de que se impusiera el cepo cambiario y se agudizara el atraso tarifario. Pero con el establecimiento de una señal de precios para productores de US$ 7,5 el MBTU a mediados de ese año, retomó un sendero moderadamente ascendente, hasta 39 Mm3/d en 2015 y un millón más previsto para el corriente año.

 

El gas natural licuado de Estados Unidos iba a dirigirse sobre todo a Asia y Europa, atraído por precios hasta cuatro veces más altos. Sin embargo, hasta ahora, el destino elegido es América del Sur.

 

 

 

Estados Unidos se transformará en un agente importante de los mercados globales de GNL en tanto la creciente oferta de gas de esquisto ofrece más de lo que el mercado doméstico puede absorber. América Latina tiene hambre del combustible para centrales eléctricas y calefacción de su vecino del norte, en tanto la región carece de fuentes confiables de energía. El comercio regional es más fácil ahora que buques cisterna de mayor tamaño pueden usar el Canal de Panamá, lo que reduce tiempos de viaje y costos. "Sin duda fue un momento oportuno para todas las partes", dijo Ted Michael, analista de GNL para Genscape Inc. en Boulder, Colorado. "Cheniere está avanzando y Latinoamérica busca un suministro más consistente".

 

Chile, Brasil, Argentina Un envío a Chile desde Sabine Pass costaba US$5,60 por millón de BTU en julio, según datos del Departamento de Energía de Estados Unidos. El precio promedio del envío para dentro de un mes en el Reino Unido era de US$4,63, según ICE Futures Europe, mientras que el GNL al contado en Singapur se vendía a un promedio de US$5,16 en julio. El gas británico se desplomó 45 por ciento en los últimos dos años y el GNL al contado se derrumbó 60 por ciento. Los futuros del gas estadounidense retrocedieron 25 por ciento en ese período. En Brasil, principal importador de GNL en Sudamérica, la demanda variará dependiendo de la energía hidroeléctrica, según escribieron los analistas Anne-Sophie Corbeau y David Ledesma. "La futura demanda de GNL de Argentina, donde normalmente se usa más gas durante el invierno austral, dependerá en parte del desarrollo de sus propios recursos no convencionales", dijeron Corbeau y Ledesma. Se proyecta más demanda de GNL chileno para su uso en centrales eléctricas, industrias y hogares, según los analistas.

Asia y Europa

La demanda asiática se está desacelerando ante la reactivación de la capacidad nuclear en Japón -el principal comprador de GNL- y los encargos excesivos de combustible. Algunos compradores regionales están vendiendo volúmenes excedentes o buscan permutar el combustible estadounidense con empresas europeas para recortar costos, con lo cual se transforman en operadores.

Por su parte, Australia destronará a Qatar como mayor exportadora de GNL, lo que le brinda a Asia una alternativa cada vez más importante al gas estadounidense.

En Europa, el gas natural licuado estadounidense compite con otros proveedores como Qatar.

Noruega y Rusia, que exportan a través de gasoductos, dijeron que planean enviar volúmenes récord a Europa este año.

"La Unión Europea es más un mercado de último recurso", dijo Michael de Genscape. "En Latinoamérica, no tienen las mismas alternativas para el gas. No tienen generación de carbón y dependen mucho de la energía hidroeléctrica".

En una publicación de la Asociación de Distribuidoras de Gas de la República Argentina (Adigas), la Transportadora de Gas del Norte y la Transportadora de Gas del Sur, señalaron que la actualización tarifaria "es justa y razonable" porque "las tarifas son un recurso genuino que permite a las empresas afrontar las inversiones, gastos de operación y mantenimiento de sus redes, su seguridad y expansión" y agregaron que "en los últimos 17 años no se actualizaron acorde a los incrementos de costos sufridos".

 

Además, sostuvieron que "más de 5.200.000 hogares argentinos esperan la extensión de las redes de gas", y reconocieron que "hoy quienes compran garrafas son los más perjudicados".

 

Según las distribuidoras, es "necesario seguir invirtiendo para expandir los gasoductos y las redes llegando con el gas natural a más familias, comercios e industrias y continuar mejorando la calidad de servicio".

 

Al sostener que el consumo ineficiente afecta a un recurso no renovable, afirmaron que "los subsidios pueden llegar a quienes lo necesitan: más de 1.500.000 hogares cuentan con tarifa social".

 

En tanto, en otra solicitada, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos se pregunta "por qué la Argentina necesita precios de gas más razonables" y responde que para "superar el déficit de gas natural que hoy tiene la Argentina es necesario un horizonte de precios que priorice la producción local por sobre la importación".

 

"Hoy importamos un 30% del gas que consumimos, que además de ser más caro que el gas producido en la Argentina, no genera empleos, ni inversiones productivas, ni ingresos para las provincias", indica la entidad.

 

Según la misma, "el nuevo esquema de precios propuesto para el gas en boca de pozo es más bajo que el gas importado y permitirá aumentar la producción y el empleo, con más inversiones y más desarrollo".